Se que el producto no es para esto pero me gusto como quedo y a mi gato tambien
Mi gato siempre rascaba la misma esquina del sofá y ya se estaba viendo la espuma. Coloqué el tapete en esa parte y ahora se entretiene rascándolo sin seguir dañando el sillón.
Pensé que tendría que mandar a retapizar la sala porque mi gato no dejaba quietos los brazos del sofá. Lo corté a la medida y quedó mucho mejor de lo que esperaba.
Cada vez que salía de casa encontraba nuevos hilos sueltos en el sillón. Desde que puse este protector mi gato rasca el tapete y el mueble ya no se sigue deteriorando.
Mi gata ignoraba todos los rascadores que le compraba pero le encantaba rascar el sofá. Le coloqué este material justo en su lugar favorito y comenzó a usarlo desde el primer día.
Mi gatito todavía es pequeño y se subía al sofá enterrando las uñas. Puse el tapete en los laterales y ahora puede trepar y rascar sin dejar el mueble lleno de marcas.
Tenía las patas del comedor todas marcadas por las uñas de mis gatos. Recorté varias tiras y las envolví alrededor de cada pata. Fue fácil de colocar y me alcanzó para proteger varias zonas.
Ya había probado regañarlo y echarle productos al sofá pero siempre regresaba a rascar. Con este tapete simplemente protegí la zona y dejé de estar peleando con mi gato todos los días.
Me preocupaba que se viera feo porque mi sala es clara. El color combina bastante bien y pude cortarlo siguiendo la forma del brazo del sofá. Se ve ordenado y cumple su función.
Tengo dos gatos y entre los dos estaban acabando con una esquina del sillón. Limpié bien la superficie antes de pegarlo y quedó firme. Ahora ambos rascan allí y el sofá está protegido.
Mi gato rascaba el mueble durante la noche y cada mañana encontraba más tela levantada. Cubrí la parte dañada con este tapete y además de protegerla ayudó a disimular cómo había quedado.